Leyendo el libro de Napoleón Hill “Piense y hágase rico” encontré uno
de sus capítulos una serie de reglas o mejor dicho tips para ser un
buen líder e incluso otros tips que se deben tener en cuenta no cometer
errores.
A lo largo de este texto voy a mencionar esas reglas a
tener en cuenta e incluso con algunos ejemplos personales o conocidos
que escuché a lo largo de mi vida.
Vamos a comenzar mencionando
que existen dos tipos de personas en el mundo a grandes rasgos. Por un
lado está el”Dirigente” o el que dirige y por el lado el “Dirigido” o
“Seguidor”. No queda mucho por decir aquí. O somos líderes que dirigen
personas o nos dirigen a nosotros; esto va tanto en política como en el
ambiente laboral; social o familiar.
Los 11 secretos para ser un buen líder:
1 – Valor inquebrantable:
Un
buen líder se debe conocer lo suficiente no solo de manera personal
sino también en el área o rol que desempeña. Nada quiere ser liderado
por alguien a quien le falta valor o confianza en sí mismo; no hay
seguidores inteligentes que puedan ser dominados mucho tiempo por este
tipo de líder.
Por ejemplo pensemos en un equipo de fútbol donde
su director técnico no tenga confianza no solo en sí mismo como
director del equipo; sino también en su gestión en las estrategias y
motivación del equipo. Eso a la larga se transmite y el equipo
comenzará a detectar esto.
2 – Autodominio:
Un
hombre que no puede dominarse a si mismo jamás podrá dominar a otros.
El autodominio es justamente un ejemplo para las personas; que aparte
se identificarán (para eso sirve un líder en gran medida) y tratarán de
emularlo. Un líder sin autodominio es justamente un mal ejemplo a
seguir.
Un ejemplo de esto sería ir a alcohólicos anónimos y que
el encargado del grupo sea un borracho. Parece un ejemplo tonto; pero
muchas veces en nuestros trabajos o en la vida nos encontraremos con
personas que quieren ser líderes pero que no tienen un dominio propio y
terminan haciendo lo contrario a lo que dicen.
3 – Profundo sentido de justicia:
Napoleón
Hill dice: “Sin sentido de nobleza y de justicia ningún líder puede
influir en sus seguidores ni ser respetado por ellos”
En la
entrada anterior mencioné que hace tiempo tenía un jefe que no solo no
reconocía mis trabajos; sino que también se acreditaba públicamente
como el autor de los mismos. Esa persona podía tener todos los rasgos
de un líder, pero ese pequeño detalle; esa falta de nobleza hacía que
muchos de sus empleados estén incómodos con el ambiente de trabajo.
4 – Decisión:
Un hombre que dude de sus decisiones está demostrando que no está seguro de sí mismo; de esta forma no puede dirigir con éxito.
Qué
ejemplo más simple que un coronel en medio de una guerra. Imaginen que
vienen el pelotón y le preguntan si atacan o no; el coronel contesta
dudosamente con una pregunta: “¿Ustedes qué creen que deberíamos
hacer?”. Es bien simple… un líder que duda; no es un líder y ya verán
más adelante el por qué; cometa o no un error.
5 – El líder exitoso debe planear su trabajo y trabajar su plan:
Un
líder que actúa solamente por intuición a la larga es como un barco que
no tiene timón. Va a parar en cualquier puerto. Un buen líder debe
armar planes y seguirlos.
Nuevamente tomemos como ejemplo un
coronel planeando una estrategia de ataque. En medio de una guerra no
se puede actuar por intuición; se debe planear una estrategia; elaborar
un plan y luego seguirlo para asegurar el éxito.
6 – Trabajar más que los demás:
Un
aspecto clave de un buen líder es justamente el tener una buena
voluntad y hacer más de lo que exige a sus seguidores. Caso contrario
no está demostrando un buen sentido de liderazgo; sino más bien una
suerte de manipulación.
Volvamos a hablar de la guerra; pero
varios años atrás cuando se andaba a caballo todavía. Seguramente
vieron en las películas de época que el líder iba con su caballo blanco
delante de todo; primero y dispuesto a recibir el primer golpe del
enemigo. Ser primero en una guerra es muy diferente a estar al final.
7 – Personalidad agradable:
No
queda mucho que decir; las personas carismáticas; genuinas; que tienen
una personalidad agradable tienden a mejorar el sentido de liderazgo.
En este aspecto conozco muchas personas que tienen una personalidad
magnética y son tratados como líderes por su forma de ser aunque les
falte una o varias cualidades.
Me pasó alguna vez en la vida;
ser tomado como un líder en algún momento sobre algo que no tenía o no
debía liderar; pero muchas veces por la personalidad las personas se
siente atraídas y a gusto con tener al mando a alguien así. Obviamente
hay que saber dar marcha atrás y dejar bien en claro que en ese momento
uno no puede tomar ese tipo de acciones. En esa época me faltaba
demasiado por aprender sobre liderazgo.
8 – Simpatía y comprensión:
Un buen líder debe ser simpático con sus seguidores; capaz de comprenderlos, tanto a ellos como a sus problemas.
Esto
es tan simple como comprender que estamos a cargo de un grupo humano.
Cuando lideramos no manejamos recursos humanos; sinceramente el
concepto “Recursos Humanos” no me gusta; un recurso puede ser
financiero; tecnológico o lo que uno quiera; pero cuando está rodeado
de personas… son personas y punto. Un buen líder debe comprenderlas y
también a sus problemas.
El mejor recuerdo que tengo es de la
época de colegio; siempre se armaban torneos de fútbol y existían
muchos equipos; pero siempre quedaban afuera de ellos un grupo de
chicos que por no ser populares o por otras razones no eran integrados.
Un día simplemente para probar armé un equipo con estos chicos; se
llama “Los descomplejados mentales” era el equipo del cual medio
colegio se reía. Se rieron tanto que llegamos a la final pero perdimos;
aunque lo importante fue que en ese equipo se comprendían a las
personas y sus problemas… y para mi fue todo un honor jugar junto a
ellos!!!
9 – Maestría en el detalle:
Simplemente
ser un maestro en el arte de ser detallista. Un buen líder debe ver
desde el aspecto mínimo hasta el más avanzado tratando de que nada
quede afuera.
Con esto me viene a la cabeza hace poco un documental
que vi con mi hermano sobre el mantenimiento de un portaviones; la
persona con el mayor puesto dentro del mismo (eran unas 1500) no solo
se encargaba de hablar día a día con casi todos los que allí estaban;
sino que también se preocupaba de examinar todos los detalles del
portaaviones (que le tomaba una semana).Este hombre era un ejemplo a
seguir por su tripulación y así actuaban ellos.
10 – Voluntad y deseo de asumir plena responsabilidad:
Un
líder de éxito debe desear asumir la responsabilidad por lo que
respecta a las equivocaciones o negligencias de sus seguidores. Si
trata de evitar esta responsabilidad es casi seguro que su puesto
durará muy poco. Cuando un seguidor comete un error, es el buen líder
el que siente que cometió ese error.
No conozco muchos casos
sobre este tema o mejor dicho no me viene a la cabeza ninguno. Es
complicado encontrar un líder que se haga cargo de los errores de sus
seguidores; sucede que en los tiempos de hoy en día esto es complicado.
Pero seguramente cada uno de ustedes tendrán presente alguna situación
donde el líder se hace cargo de los errores de sus seguidores; a la
larga significa que el líder no ha realizado un buen trabajo.
11 – Cooperación:
El
líder exitoso comprende y aplica el principio del esfuerzo de
cooperación y es capaz de inducir a sus seguidores a que hagan lo mismo.
Simplemente consiste en saber cooperar con los demás y lograr que los demás comprendan esto para aplicarlo en sus acciones.
No
queda mucho por decir aquí; el líder es parte de un todo que debe saber
hacer funcionar; y a su vez transmitir ese mensaje a los demás para que
exista una sinergia de trabajo entre todos.
Bueno hasta aquí
tenemos los 11 secretos para ser un buen líder; obviamente existen
muchas cosas más que complementan a serlo, sin embargo los líderes
tienen usualmente estos puntos en común.
Pero llegó el momento de descubrir los 10 secretos o mejor dicho los 10 errores que hacen que una persona NO sea un buen líder y que describo a continuación:
1 – Falta de capacidad para organizar detalles:
Todo
buen líder debe saber organizar y dominar todo tipo de detalles; esto
se habló más arriba justamente. Aquella persona que no pueda lograr
esto; tiene un punto más en la columna de “No soy un buen líder”.
Cuando
un líder se presenta como demasiado ocupado para atender a planes o
emergencias está admitiendo también su falta de eficiencia. Por
supuesto que todo esto significa también tener la capacidad de poder
traspasar los detalles a ayudantes competentes.
2 – Poca voluntad de prestar un servicio humilde:
Un
buen líder simplemente debe ser capaz de ejecutar cualquier tipo de
trabajo que exigiría a otro. Algo tan simple como comprender que el
buen líder no solamente es un ejemplo a seguir; sino que también es
fuente de conocimientos a adquirir por otros.
3 – Espera una recompensa por lo que saben en lugar de “lo que hacen con lo que saben”:
Es
muy simple, un buen líder no se lo considera tal por lo que sabe; sino
más bien por lo que hace con lo que sabe. El mundo está lleno de
personas totalmente inteligentes y llenas de conocimientos; pero
aquellos líderes verdaderos son los que fueron capaces de utilizar
todos esos conocimientos y hacer algo con ellos.
4 – Temor a la competencia de los seguidores:
Un
líder que tema que en algún momento alguno de sus seguidores pueda
ocupar su cargo, tiene por seguro que esto sucederá en algún momento.
Un buen líder justamente sabe aumentar la eficiencia de los demás para
inducirlos a rendir más; sin tener miedo de que generar eso se
convierta en un peligro. Caso contrario no estaría realizando bien su
función de líder.
5 – Falta de imaginación:
Sin
ella todo líder es incapaz de generar planes de acción o hacer frente a
las emergencias que puedan guiar de forma eficaz a los seguidores.
Justamente en momentos así, todos los ojos van a parar al líder quien
debe saber reaccionar de forma correcta para hacer frente a cualquier
problema.
6 – Egoísmo:
Un
líder que reclame para sí mismo todos los honores del trabajo de sus
seguidores, puede estar seguro que en algún momento se encontrará con
un resentimiento constante por parte de ellos. Cuando alguien sigue a
un líder lo hace porque se siente identificado con el mismo; con su
forma de pensar y actuar, por lo tanto actuar egoístamente significa
romper ese eslabón importante en la cadena de cualquier liderazgo.
7 – Intemperancia:
Esto
significa que aquel líder que rompa el temperamento por cualquier razón
termina generando un descontento en los demás. A nadie le gusta la
gente sumamente ansiosa; que pierde de nada el temperamento o que
sofoca a las personas. Simplemente para ser un buen líder hay que
controlar demasiado bien esto.
8 – Deslealtad:
Cualquier
líder que no sea fiel a la confianza que depositan en él sus
seguidores, no va a durar mucho como líder. Retomamos con esto el
sentido que las personas que sigue a cualquier líder lo hacen porque se
siente identificadas con él; por lo tanto ser desleal es uno de los
principales motivos por el cual muchos líderes dejaron de serlo.
9 – Énfasis de la autoridad del liderazgo:
Cual
buen líder sabe estimular e inducir a las personas a ser más eficaces
en lugar de estar inyectándole temor a los mismos. Cualquier líder que
use su posición y abuse de la misma por medió del énfasis de su
autoridad, está dejando de ser líder para convertirse en dictador.
10 – Énfasis en el título:
Un
líder competente no requiere ningún título que le gane el respeto de
sus seguidores. Aquella persona que siempre recalca de sobremanera esto
es porque no tiene mucho más por decir. Las puertas de un buen líder
están siempre abiertas a todos sin necesidad exigir que las personas se
pongan a su altura.
Entonces hasta aquí hemos visto los 11
secretos para ser un buen líder y 10 para no serlo; que Napoleón Hill
comenta en su libro “Piense y hágase rico”. Recomiendo este libro que
considero algo denso en un principio pero llegando al punto medio tiene
muchas cosas interesantes que rescatar. De todos modos en próximas
entradas del blog comentaré otros puntos importantes que encontré en el
libro y me gustaría compartir con todos ustedes.Tags: secretos, dinero, lider, mundial, mundo, libros